ASI DE CLARO….

Posted in Sin categoría on 2 noviembre 2013 by MIGUEL SANTALICES

1396029_10201085591198070_1285962260_n

QUE RAZON TIENE !!

Posted in Sin categoría on 2 noviembre 2013 by MIGUEL SANTALICES

1001268_10201080507350977_1984739999_n

MUY BUENO…

Posted in Sin categoría on 2 noviembre 2013 by MIGUEL SANTALICES

ovni

ESO SÍ SERIA INTELIGENTE…

Posted in Sin categoría on 2 noviembre 2013 by MIGUEL SANTALICES

1384172_10201085739441776_1320357261_n

COMO LA VIDA MISMA…

Posted in Sin categoría on 2 noviembre 2013 by MIGUEL SANTALICES

Un grupo de amigos cuarentones se encuentran para elegir el sitio
donde van a cenar todos juntos. Finalmente se ponen de acuerdo en
cenar en el restaurante del Café Central, porque las camareras son
guapas, llevan minifalda y escotes generosos.

Diez años después, los mismos amigos, ya cincuentones, se reúnen de
nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen
de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque el menú
es muy bueno y hay una magnífica carta de vinos.

Diez años después, los mismos amigos, ya sesentones, se reúnen de
nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen
de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque es un
sitio tranquilo, sin ruidos y tiene salón para no fumadores.

Diez años después, los mismos amigos, ya setentones, se reúnen de
nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen
de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque el
restaurante tiene acceso para minusválidos e incluso hay ascensor.

Diez años después, los mismos amigos, ya octogenarios, se reúnen de
nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen
de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, y todos
coinciden en que es una gran idea porque nunca han cenado allí.

Sí, ríete, pero vete acostumbrando.. Lo importante es seguir quedandoGato feliz

40 AÑOS USANDO MAL EL BIDÉ…

Posted in Sin categoría on 21 septiembre 2013 by MIGUEL SANTALICES

Antonio Luján asegura ser víctima de una educación deficiente y también del individualismo humano. Pedagogo de profesión, descubrió por casualidad “viendo un YouTube” que el bidé es usado comúnmente para limpiarse los genitales, el ano y, en ocasiones, los pies. “Llevaba 40 años utilizando el bidé para lavarme la cara diariamente. 40 malditos años. Mi mujer lo sabía, me había visto hacerlo, y calló para no violentarme. Por supuesto, ella sí lo usaba correctamente”, se lamenta.

Según Luján, el suceso trasciende la mera anécdota. “Obviamente lo del bidé es sólo un síntoma, una prueba de que no puedo confiar ni siquiera en mi propia familia. Si mi esposa y mis cinco hijos han callado ante esta barbarie cotidiana, dejando que sumergiera mi rostro donde antes ellos habían puesto los genitales, es que estoy completamente solo en el mundo”, argumenta el entrevistado.

Antonio ha hecho las maletas. “Necesito estar solo en estos momentos. Pasaré unos días en una pensión. Sin bidé, por supuesto. No lo soportaría”, confiesa. Su familia no entiende su reacción, considera que está exagerando ante un simple malentendido. “Racionalmente sé que hay muchas otras cosas que deberían compensarme, soy consciente de que hay cariño y respeto en mi casa. Pero a nivel emocional me siento como si mis seres queridos me hubieran restregado por la cara sus partes pudendas. El silencio es complicidad. Si dejas que tu padre meta la cara donde tú metes el pene, ¿dónde termina la persona y dónde empieza el animal?”.

“La experiencia que he vivido me ha hecho ver que no estamos educando correctamente a los niños en lo que a higiene íntima se refiere”, reconoce Luján. “Yo asociaba el lavamanos a las manos, el inodoro a las partes íntimas y el bidé a la cara. No me parece descabellada la asociación, pero era errónea. Y el pedagogo que hay en mí está especialmente dolido al no haberse dado cuenta de algo tan básico”, explica.

Pese a todo, se niega a caer en el resentimiento. “Me aparto como un animal herido para reponerme. Volveré con los míos cuando les pueda mirar a la cara. Esa misma cara en la que ellos, de alguna manera, se han estado meando durante cuatro décadas”. Dice esto al tiempo que, usando un tenedor, intenta terminar la sopa que le han servido en el restaurante donde nos hemos citado. Mueve el brazo muy rápidamente, intentando que el líquido llegue a su boca sin perderse por el camino, y cuando se cansa come migas que extrae de la barra de pan con una cuchara, como si comiera helado. Aturdido ante el espectáculo, le miro con ternura sin atreverme a decir nada.778px-Bidet_weiss

ME QUEDO SIN PALABRAS…

Posted in Sin categoría on 22 junio 2013 by MIGUEL SANTALICES

humor_grafico_borrachos_5